abril 17, 2026

Por: Equipo de Bellesguard

¡Llega Sant Jordi, el día de los dragones, las rosas y los libros! La historia del lugar donde Gaudí construyó Torre Bellesguard es tan antigua que se remonta al origen de la leyenda de Sant Jordi, en plena Edad Media. En consecuencia, este año queremos recomendaros cuatro novelas relacionadas con este extenso pasado. ¡Esperamos que os gusten y aprovechamos también para desearos un feliz Sant Jordi!

El latido del mar y Canción de Sangre y Oro, Jordi Molist

En la entrada de la casa principal de Bellesguard vemos dos mosaicos con una imagen que recuerda una célebre cita de Roger de Llúria, almirante de las flotas del Casal de Barcelona:
“A partir de ahora no habrá pez que se atreva a sacar la cola si no lleva atada la senyera con las cuatro barras de nuestro señor rey de Aragón” (véase: la expansión por el Mediterráneo).

Las dos novelas de Jordi Molist nos sumergen de lleno en aquellas guerras navales del siglo XIII alrededor de las islas y de puertos como Sicilia y Barcelona. Una serie de apasionadas luchas por el poder y la libertad que forjaron la historia de Cataluña, pero también la de Europa.

Los herederos de la tierra, Ildefonso Falcones

En el siglo XIV, la situación ha cambiado considerablemente. Tras las victorias iniciales, se producen una serie de crisis y enfrentamientos internos. El peor momento llega en 1410, cuando muere sin heredero Martín I el Humano, el último miembro del Casal de Barcelona.

La novela de Ildefonso Falcones, segunda parte de la conocida La catedral del Mar, comienza en los días previos a este desafortunado fallecimiento. ¿Fue una muerte natural o un asesinato? Al final del libro, el autor incluye un breve comentario personal sobre los hechos en los que se ha inspirado.

3. Vida y obra de Joan de Gualbes i Copons, Kenneth Brown y Vicent de Melchor

Durante el asedio de Barcelona de 1714, el propietario de Bellesguard fue Joan de Gualbes i Copons, uno de los héroes de la contienda, además de poeta y figura clave en la supervivencia del lugar. Primero, por guardar toda la información del enclave en un archivo en la Basílica de los Santos Mártires Justo y Pastor, y segundo, por ceder el terreno a la misma iglesia, de modo que los vencedores no pudieran destruirlo.

Aunque su vida es digna de una novela, no se ha escrito ninguna. Por suerte, existe este estudio biográfico en el que podemos disfrutar del rescate de su figura injustamente olvidada, así como de los poemas que escribió. Como Gualbes fue sobre todo un poeta burlesco, su obra poética nos permite adentrarnos en la sociedad barcelonesa de los años 1670–1714.