¿Sabías qué?, El bestiario de Bellesguard II: Gallos, leones y caballos Por: Ferran Garcés

Por: Ferran Garcés

Aprovechando la festividad de San Antonio Abad, el patrón de los animales, el pasado viernes comenzamos una serie de artículos en torno al peculiar bestiario de Bellesguard. La primera entrega nos llevó a los peces de los mosaicos exteriores de la fachada principal. Hoy continuaremos con la fauna que nos espera dentro de la casa, en el vestíbulo. Primero hablaremos de los gallos y los leones, que decoran las baldosas de las paredes del vestíbulo, y luego del caballo, que embellece el perchero de hierro situado en un extremo de la misma estancia. Al igual que los peces de la fachada, los animales del vestíbulo se añadieron en 1916, en la época de Domènech Sugrañes, colaborador de Gaudí que concluyó Bellesguard pocos años después de que el maestro abandonara la dirección de la obra en 1909. No se sabe con certeza quién de los dos decidió los motivos decorativos con temática animal. En cualquier caso, forman parte de la torre desde que los Figueras, la primera familia de propietarios, se instalaron en ella a principios del siglo XX.

¿Referencias históricas?

La combinación es bastante curiosa, gallos y leones. ¿Qué hacen juntas estas bestias de entornos naturales tan diferentes? La presencia del rey de la selva se puede explicar fácilmente. Como símbolo de realeza (1), los leones podrían hacer referencia a Martín I el Humano, el monarca que residió en el castillo de Bellesguard que inspiró a Gaudí para diseñar el edificio actual. Pero, ¿y el gallo, qué, o a quién, puede representar?…

Según el arqueólogo Manuel Medarde, primer director del Equipo de Investigación de Bellesguard, el gallo y el león serían una alusión a los animales heráldicos que figuran en el escudo de armas de Margarita de Prades, segunda esposa de Martín I (2). Ahora bien, Josep Maria Figueras i Bas, descendiente de los primeros residentes de Torre Bellesguard, propuso una explicación diferente (3). En su opinión, el gallo representaría a una reina francesa, debido a la relación de los gallos con Francia. En concreto, a Violante de Bar, miembro del linaje de los duques de Bar, emparentado con la dinastía Valois, entonces la casa real de Francia. Gracias a su matrimonio con Juan I El Cazador, hermano de Martín I, esta monarca francesa se convirtió también en miembro del Casal de Barcelona. Curiosamente, el destino hará que sea la última representante del linaje en residir en el antiguo castillo de Bellesguard, después de que lo abandonara la reina Margarita de Prades. Ningún otro miembro de la realeza volvió a dormir entre sus muros. Los siguientes propietarios serán nobles, como Cecilia de Urgell, o ricos hombres, como Joan Gualbes, pero nunca más un rey o una reina.

¿Referencias religiosas?

Otra posibilidad es que estos animales tengan un significado espiritual. Para el cristianismo, el león encarna al llamado “León de Judá”, la personificación de Cristo como rey de reyes. El gallo, el animal que anuncia la llegada del día, también evoca a Cristo, como vencedor de las tinieblas y promesa de vida después de la muerte (4). Sin embargo, no se ha conservado ningún documento que especifique de manera clara la razón por la cual Gaudí o Domènech Sugrañes eligieron estos motivos alegóricos para decorar el vestíbulo de Bellesguard. En consecuencia, cualquier interpretación, histórica o religiosa, no deja de ser una conjetura. Al menos, en lo que respecta a los gallos y los leones. En cambio, la explicación de la presencia de caballos parece menos ambigua…

Los caballos

El caballo lo vemos en el único mueble que se ha conservado de la época de los Figueras. Se trata de un perchero de hierro forjado con un grabado que representa la leyenda de San Jorge y el dragón. Como es previsible, el caballo al que nos referimos es el que monta el caballero en su lucha con el dragón. En la actualidad, no hay ningún otro caballo. Sin embargo, en tiempos de Gaudí, los caballos no se limitaban sólo a decorar las casas. La prueba está en el abrevadero de las caballerizas que aún se conserva en Torre Bellesguard, recuerdo de un tiempo, no tan lejano, en el que no solo los caballeros iban a caballo…

Bueno, hasta aquí hemos visto los animales “reales” de Bellesguard; peces, en el artículo anterior, y hoy, gallos, leones y caballos. El viernes próximo, parafraseando el título de una novela de la conocida escritora J.K. Rowling, nos adentraremos en el Bellesguard de las bestias fantásticas y dónde encontrarlas…

Notas

(1) Para ampliar información: Bernabé y Martín de Eugenio, Luis Valero de: “El León y su diseño heráldico”, Enlace

(2) Vall i Comaposada, Josep M., Bellesguard. De la residencia de Martí El Humano a la Torre de Gaudí, Barcelona, Ayuntamiento de Barcelona, 2014, p. 119

(3) Figueras i Bas, Josep Maria, La familia Figueras. Los señores de Bellesguard, Libro autoeditado, 2016, p. 91-92

(4) Gónzález, Teresa, y Alert, Fina (2011), El bestiario oculto del MNAC, “Gallo”, Departamento de Educación del MNAC, Barcelona p. 41-42. Enlace