agosto 7, 2026
Por Ferran Garcés
Estamos a punto de presenciar un eclipse histórico. La última vez ocurrió el 30 de agosto de 1905. En Torre Bellesguard sabemos que sus propietarios también se prepararon para contemplarlo, al igual que ocurrió en toda Cataluña, España y el resto del mundo. Hace dos años ya hablamos de esta efeméride (véase: el eclipse de 1905). Hoy, sin embargo, lo haremos desde una perspectiva diferente. En lugar de mirar al cielo, dirigiremos la vista hacia la ciudad. ¿Cómo era aquella Barcelona que, por unos instantes, quedó sumida en la oscuridad en pleno día?
El eclipse en la montaña
En Torre Bellesguard, Gaudí había completado la primera fase de las obras, construyendo la casa principal, pero todavía faltaban el viaducto y la barbacana del jardín, dos elementos clave para proteger las ruinas del antiguo palacio del rey Martín el Humano.
En aquella época, Bellesguard era únicamente una residencia de verano, rodeada de un paisaje muy distinto al actual. El Observatorio Fabra se había inaugurado prácticamente al mismo tiempo y, en algunas fotografías de la época, las únicas construcciones visibles eran precisamente estos dos edificios.
El parque de atracciones del Tibidabo también había hecho su aparición. Sus instalaciones se inauguraron en 1901, junto con el Tranvía Azul y el Funicular, aunque no fue hasta 1905 cuando comenzaron a funcionar las primeras atracciones. De hecho, el 30 de agosto sirvieron de escenario para la observación del eclipse.

El eclipse en la ciudad
El eclipse de 1905 tuvo lugar durante la etapa más productiva de Gaudí, con más de una veintena de proyectos en marcha casi simultáneamente. Uno de ellos era la Casa Batlló, cuya reforma había comenzado el año anterior. Por ello, durante la efeméride astronómica únicamente podían verse los andamios. Aprovechamos también para recordar el estado de la Sagrada Familia en aquel año.


La Casa Milà, más conocida como La Pedrera, aún no existía (Gaudí comenzó su construcción en 1906). Tampoco la cripta de la Colonia Güell (construida entre 1908 y 1915). El Park Güell, iniciado en 1900, se encontraba todavía en proceso de construcción. El 4 de enero de 1903, un artículo publicado en el Anuario de la Asociación de Arquitectos constataba que ya estaban terminados los dos pabellones de entrada, la escalinata principal, la valla exterior, el refugio, los viaductos y una parte de la gran explanada. Sin embargo, el famoso banco cerámico que la rodea no se completó hasta 1914.
Obras que ya no podremos ver
Los eclipses pueden volver a contemplarse. Los edificios desaparecidos, por desgracia, no tienen la misma suerte. En el año del eclipse de 1905, sin embargo, estas obras todavía existían. Entre ellas, el Bar Torino (creado en 1902 y desaparecido en 1911), un proyecto en el que Gaudí colaboró con Pere Falqués, autor de los bancos-farola del Paseo de Gracia (1906), y con Josep Puig i Cadafalch, autor de la Casa Amatller, el edificio contiguo a la Casa Batlló (1898-1900).
Otra destacada obra desaparecida fue la Sala Mercè, un sorprendente local de cine y espectáculos decorado por Gaudí. Creada en 1904, desapareció en 1913.
La persona detrás del proyecto fue el pintor y empresario Lluís Graner, amigo de Gaudí. Curiosamente, Gaudí también inició la construcción de una casa para este artista en una calle situada a pocos pasos de Torre Bellesguard. Sin embargo, debido a problemas económicos, el arquitecto solo pudo construir la puerta, que incluía una ventana para los pájaros (véase: el cine y el chalet Graner).
1905 también fue el año del acto de colocación de la primera piedra del Palau de la Música, futura sede del Orfeó Català, una entidad de la que Gaudí sería un asistente habitual gracias a su afición por la música y a su amistad con Lluís Millet, director del Orfeó Català (véase: regreso al origen).
Aquel año todavía no habían comenzado las obras de la Via Laietana. Lo harían en 1908 y la reforma supondría la desaparición de unos 85 calles y 2.200 viviendas, entre ellas numerosos palacios y monasterios medievales, además del desplazamiento forzoso de alrededor de 10.000 personas. El día del eclipse de 1905 todas esas casas, palacios y monasterios seguían existiendo en su ubicación original.
Gaudí comenzó a vivir muy cerca de estos edificios (véase: los primeros domicilios de Gaudí en Barcelona).
En resumen, en la Barcelona de 1905 quizás habríamos visto el mismo eclipse, pero no la misma ciudad…



