junio 17, 2026

Por Ferran Garcés

El pasado miércoles 10 de junio, nos visitó Gijs van Hensbergen, uno de los biógrafos más reputados de Antoni Gaudí. Fue todo un placer y un honor enseñarle la casa y hablar con él. En nuestro blog, citamos con regularidad su principal libro, una biografía sobre el arquitecto con el sencillo título de Antoni Gaudí (1). Este libro apareció en las librerías españolas en 2002, con ocasión del Año Internacional Gaudí, que, entonces, celebraba el 150 aniversario del nacimiento del arquitecto. De inmediato, el libro gozó de un amplio reconocimiento. Tanto que no ha dejado de venderse. Este año, el Año Gaudí 2026, que celebra el 100 aniversario de la muerte del autor de la Sagrada Familia, sigue siendo uno de los estudios de referencia.

En consecuencia, a lo largo del año en curso, Gijs ha sido objeto de diferentes entrevistas. En una de ellas, declaró hace poco: “En Gaudí tienes a un hombre con alma medieval y un cerebro muy vanguardista”. Quizás, Torre Bellesguard es uno de los edificios que mejor sirve de ejemplo de esta definición. A continuación, haremos un resumen del apartado dedicado a Bellesguard en el libro de Gijs.

Era especial…
“Bellesguard era especial para Gaudí, quien, por esta razón, desalentó a cualquier miembro de su estudio a participar en su diseño”. ¿La razón? Expresar con total libertad su amor por Cataluña, rindiendo un homenaje a Martín I el Humano, el último miembro del Casal de Barcelona y constructor del antiguo castillo en el que se inspira Gaudí. De hecho, Bellesguard era tan especial para él que quiso asumir íntegramente su concepción. Un diseño “deliberadamente arcaico” que, a su vez, “quedaba contrarrestado por poderosas innovaciones arquitectónicas”. Gijs destaca las siguientes:

Medieval y vanguardista
Primero, el viaducto. Situado fuera de la casa, es una solución original tanto por el material utilizado como por la técnica seguida. “El material empleado estaba constituido en su mayor parte por rocas y fragmentos de piedra que Gaudí reutilizó de manera ingeniosa. Creando moldes, las formas vacías se rellenaban con capas de fragmentos de piedra y después argamasa. Este método infinitamente flexible —”podía repetirse una y otra vez”— suponía una exploración tan barata como fascinante de las técnicas de fabricación en serie.” (véase también: viaductos y puentes)

Segundo, los techos, dentro de la casa: “En otras zonas, bandas de metal tensadas se retuercen justo a la altura de la cabeza, sirviendo tanto de tirantes como de metáforas del espacio elástico en perfecta tensión. Bellesguard supone una síntesis impecable de la ciencia estructural con el diseño elegante”. Además, según Gijs, “Gaudí exploró el diseño de jardines y la relación entre un edificio y la naturaleza”, mediante el uso de piedra local de la montaña de Collserola para cubrir toda la fachada de la casa.

Notas

(1) Hensbergen, Gijs van (2021), Antoni Gaudí, Penguin Random House Group Editorial, Barcelona, p. 158-160

(2) Millet, Eva (7/6/2026), Gijs Van Hensbergen, biógrafo: “En Gaudí tienes a un hombre con un alma medieval y un cerebro muy vanguardista”, La Vanguardia.