julio 16, 2026
Por: Ferran Garcés
La fascinación por los símbolos de Gaudí hace inevitable su relación con la vexilología, la disciplina que estudia las banderas y estandartes. Por otro lado, la Renaixença, el movimiento cultural de la época del arquitecto, se caracterizó por la aparición de un gran número de asociaciones, y cada una de ellas tenía un estandarte, o pendón, para lucir en fiestas y otros actos solemnes.
Casi todos los artistas modernistas diseñaron alguno de estos símbolos de identidad. Gaudí, lógicamente, fue uno de ellos. Un estudioso polaco incluso ha considerado al arquitecto catalán como uno de los padres de la vexilología modernista (1). Sea como fuere, siguen siendo obras bastante desconocidas porque, al tratarse de piezas realizadas con materiales efímeros, pocas de ellas han sobrevivido y no se han empezado a recuperar hasta época reciente.
Estendart de La Obrera Mataronense (1878-1884)
En 1874, un joven Gaudí diseña el emblema de la Cooperativa Obrera Mataronense. Dos años después, le encargan la realización de la fábrica y la zona residencial de los obreros. Fue su primer encargo importante, pero solo llegó a realizar la casa del director, una letrina y la nave de blanqueo. Una de las últimas intervenciones fue el diseño del pendón de la sociedad. Del original solo se conserva la abeja, una pieza de bronce que coronaba la enseña, como símbolo del trabajo y de la industria. Este animal, sin embargo, ya aparecía en el diseño del emblema.

La imagen del estandarte estaba tan cargada de detalles y filigranas que la bordadora le escribió una carta a Gaudí quejándose de lo difícil que era coser aquel dibujo. Aquella bordadora se llamaba Josepa Moreu Fornells, hoy más conocida como “La Pepeta”. Era una mujer pelirroja, adelantada a su tiempo, que leía la prensa anticlerical y daba clases de francés a los hijos de los obreros. Gaudí se enamoró de ella (véase: “El amor imposible”).
Estandarte de la Misericordia (1900)
El primer estandarte de Gaudí sorprende por estar impregnado del socialismo utópico propio del proyecto de la Cooperativa La Obrera Mataronense. Entonces era un joven recién licenciado, con 26 años. El segundo lo diseñó a los 52 años y ya era un arquitecto consagrado. El nuevo estandarte es un buen ejemplo de la religiosidad característica del Gaudí de sus últimos años.
La historia de este pendón comienza el domingo 22 de abril de 1900. Aquel día Gaudí participó en la peregrinación al santuario de la Virgen de la Misericordia, patrona de Reus. Como era habitual, en la procesión por las calles de Reus, cada asociación desfiló con su estandarte. No era la primera ni sería la última vez, pero ese día, con motivo del cambio de siglo, Gaudí diseñó el estandarte del grupo de los reusenses residentes en Barcelona. Se ha conservado incluso una fotografía del momento y en la imagen se puede ver al propio arquitecto (a la izquierda). Es la única foto de él en su ciudad natal y en ella se puede distinguir al Gaudí elegante que la gente a menudo desconoce (véase: De dandi a místico).

Hecho de cuero repujado, el estandarte mostraba por detrás el escudo de Barcelona y por delante a Isabel Besora, la pastorcilla del siglo XVI a quien se apareció la virgen que da nombre al santuario. Para este dibujo contó con la colaboración de Aleix Clapés i Puig, autor de los murales del Palau Güell y la Casa Milà. Desgraciadamente, este pendón fue destruido en 1936 durante la Guerra Civil. Actualmente, se exhibe una réplica en la cripta del templo de la Sagrada Familia.
Joan Bassegoda, biógrafo de Gaudí y responsable de la réplica, señala que la madre del arquitecto, natural de Reus, era muy devota de la Virgen de la Misericordia, hecho que habría llevado a su hijo a realizar este encargo con mayor dedicación (2).


Estandarte del Orfeó Feliuà (Fecha imprecisa entre 1900-1905)
La tradición oral de Sant Feliu de Codines dice que Gaudí, huyendo del cólera que había en Barcelona, realizó algunas estancias en la casa de su amigo Francesc Ullar Roca. Estas estancias coincidieron con la creación de un coro llamado Orfeó Feliuà, para el cual el arquitecto diseñaría su estandarte. El pendón exhibe las características orgánicas y fluidas propias del estilo de Gaudí, y tenía 2 metros de altura. Como dice Gijs van Hensemberg, «la enorme bandera habría resultado muy pesada si el arquitecto no hubiera demostrado ingenio al utilizar corcho» (3).
En esta obra, como es habitual en el último Gaudí, el arquitecto opta por una forma que se aparta de los modelos utilizados entonces, de manera que «huye de las formas clásicas de los demás estandartes, que suelen ser un pendón de tela colgado de un soporte en forma de T o de L invertida, con profusión de bordados, forma que él mismo ya había experimentado en la señera de la Misericordia de Reus» (4).
Es el único estandarte de Gaudí que se conserva, aunque llegó al Museo Municipal Can Xifreda de Sant Feliu de Codines en un estado de conservación algo deficiente. Lo que puede verse en la actualidad es el resultado de diversas restauraciones, así como de investigaciones realizadas entre 1997 y 2002. Es importante destacar esta labor de investigación porque, durante un tiempo, la autoría de Gaudí no estuvo clara.

Notas
(1) Vázquez, Cristina (2/11/2002), «El estandarte Gaudí», La Vanguardia.
(2) Bassegoda Nonell, Joan (1988), Gaudí. Biblioteca Salvat de grandes biografías, Salvat, Barcelona, p. 89.
(3) Hensebergen, Gijs van (2002), Antoni Gaudí, Debolsillo, Barcelona, p. 160.
(4) Garriga Cassart, Francesc (2004), «El estandarte del Orfeó Feliu, obra de Antoni Gaudí», Lauro: revista del Museu de Granollers, núm. 26, p. 127.



